haiku en el club náutico



 when you love someone
you are scared of getting hurt
and you will get hurt
 Brandon Scott Gorell

 


Odio a las mujeres que lloran a altas horas de la madrugada. Odio sus corazones ilesos, sus dientes blancos, su coño terso ausente de moratones: mujeres que quedaron en la retaguardia nunca vivieron demasiado. Cuando lloran a altas horas de la madrugada, quiero señalarles su corazón ileso a esas mujeres. Gritarles que vivir es hermoso y, joder, hasta caerse de vez en cuando también lo es. Odio el alcohol que hace llorar a esas mujeres. Odio a esas mujeres. Odio sus lágrimas pasajeras. A veces odio y punto. Si las veis decidles que me dejen en paz.




7 comentarios:

yolandasaenzdetejada dijo...

El final es sublime. Me encanta el texto.

José María Feliu dijo...

Amo el llanto de esa mujer
que llora a altas horas de la madrugada.
Amo el desconcierto que anida entre sus ingles:
ese deseo terco, impersonal,
que -perverso- hiere su corazón
y no basta una vida para comprenderlo.
Amo el alcohol que la desinhibe
para ceder a la vida
sin entenderla
y desconsolada y sola llora de madrugada.
Si la ves, dile que la amo y que estoy aquí.

José María Feliu dijo...

Amo el llanto de esa mujer
que llora a altas horas de la madrugada.
Amo el desconcierto que anida entre sus ingles:
ese deseo terco, impersonal,
que -perverso- hiere su corazón
y no basta una vida para comprenderlo.
Amo el alcohol que la desinhibe
para ceder a la vida
sin entenderla
y desconsolada y sola llora de madrugada.
Si la ves, dile que la amo y que estoy aquí.

* dijo...

me ha encantado tu poema, josé maría, desde luego, más que el mío.

qué lindo escribir desde el amor.

José María Feliu dijo...

Sin el tuyo profe, no hubiera nacido el mío. Te quiero.

* dijo...

y yo a ti. el amor, sobre moquetas rosas, que todo lo embellece. muchos besos.

blanca dijo...

Vacío el nido,
el corazón a trizas,
el cuco duerme.