en los bares de londres se deslizan caballos salvajes

 
empiezo la noche leyendo a chantal maillard en un bar lleno de backpackers. estoy sola. a las palabras viejas las gastan las sidras y can i have a jaegermeister, please? es imposible la soledad en los hostales y los mochileros acechan. pasan las horas y me doy cuenta de que vuelvo a estar con lo de siempre: porque dios bla bla bla.. menos mal que a mis amigos ya nada les sorprende. a mi lado una inglesa se frota con un tipo y le derrite. porque dios... empiezan a sonarnos demasiado los rostros y huimos a donde nos sea permitido empezar de nuevo. en el ministry of sound los cubatas palpitan y alcanzamos a ver, fugazmente, destellos de mandíbulas prietas. salimos afuera a por un cigarrillo y repetimos nuestros nombres al compás de pupilas que nos miran dilatadas. mi amiga y yo nos sonreímos y a los veinte minutos, ya estamos con lo de siempre: porque dios, bla bla bla. ni siquiera en los bares es posible escaparle, ¿lo veis? ya os lo decía. cuando huyo al baño miro el reloj: la noche se ha consumido tan rápido como se consume la vida o un cigarrillo. y nosotras no somos más que mujeres, caballos salvajes, que se deslizan por sus bares y murmuran palabras extrañas como  d i o s

6 comentarios:

dijo...

Como dijo el poeta, "los dioses existen porque nadie puede tocarlos"

* dijo...

yo los toco, los acaricio, les pido otro cubata...
como dice mi querida lenore kandel: "somos el dios y el templo entero"

Anónimo dijo...

a Dios le encanta ser hablado en los lugares más insospechados. por eso magdalena. dice tom waits: "misery is the river of the world". la miseria y dios son los ríos de mundo. los váteres son sólo pequeños menadros de los ríos. dios ama la locura. dios se divierte con sus locuras. ésa es la risa de Jesucristo en el evangelio apócrifo de judas: no seáis dogmáticos, Dios también puede ser el caos. por eso es Dios.
preciosa entrada, precioso título
bonaventura

Anónimo dijo...

quería decir meandros, quería decir Dios
bonaventura (sin sus veladas)

* dijo...

expósito,
me gusta que tú también lo veas así. a veces creo que es un gran tabú, que las noches no son horas propicias para preguntas, sólo para afirmaciones pletóricas de la existencia de uno mismo. pero ¿y si lo único verdadero son los meandros de los váteres?
ojalá tengas razón y dios se divierta también con nuestras locuras. escondido en el espejo sobre la mesa o los cubatas en la barra. salud.

Aïda dijo...

Gran blog. Te vi recitar hace unos meses en Literanta, pero no había entrado aquí hasta ahora. Me has alegrado la noche. Un saludo!